Usted no es verdad (y puede que yo tampoco)

Stephen Hawking, ese tío al que sólo se consiente ser tan listo porque padece una maldición bíblica, acaba de descolgarse con la ‘boutade’ de que los agujeros negros no existen.

Pues vale.

Si lo dice Hawking será verdad, a ver quien se lo discute, pero si los agujeros negros no existen bien pudieran no existir tampoco Mariano Rajoy, el Palacio de la Moncloa ni la calva de De Guindos. La calva de De Guindos es otra maldición bíblica, una penitencia que paga el ministro por relimpio y por sonar tan pijo y gomoso, incluso en inglés. A cambio no puede lucir pelazo con brillantina ni caracolillos en la nuca, qué se le va a hacer.

Siempre podrá lucir, al menos, un polo con los colores de la enseña nacional en el cuello. O en la tetilla.

En todo caso, a ver si se pusiera don Hawking y pudiera hacer que no existiera, al menos, esa mezcla de vanidad y soberbia autocomplacientes que es Cristobalito Montoro, el Ministro Soplillos, un auténtico agujero negro de aspecto poco saludable que, en vez de soltar chorros de energía, destila babilla y rijosidades, y en el que la soplapollez se apelmaza como energía, masa y materia en el corazón de un agujero negro. Es difícil concebir un tío tan pequeño y sobrado como el Ministro Soplillos. ¿Cómo puede caber tanta mala follá en tan poco sitio? Misterios de la Física a los que un día la Ciencia dará, sin duda, respuesta.

Mientras tanto podemos entretenernos con lo que les pasa a Justin Bieber y a Ana Montana (previamente transformada en una especie de super hembra dominatrix mata machos y tritura pollas, quien lo diría: de Disney al putiferio). Pues que ahora resulta que uno y otra, el Justin y la Montana, son ¡la misma persona! Sí, un transformista de Iowa que se llama Feston Müller y que lo mismo da para un roto que para un descosido.

M Cyrus J Bieber                           Feston Müller como la Cyrus (arriba) y como el Bieber (abajo). Increible ¿qué no?

¿No es sorprendente, queridos niños? ¡Quién lo iba a decir! Parece lógico, pues, que ya no sepamos quienes somos ni a donde vamos ni nada: Stephen Hawking, con esa voz de ultratumba que tiene, nos hace dudar, incluso, de nuestra propia existencia.

El ‘cogito’ cartesiano a hacer puñetas. Y el que venga detrás que arree.

Ya lo decía mi abuela, y eso que no tenía más lecturas que las del recibo de la luz (y aún).

‘No somos nada, neniño’.

No. Y menos aún que vamos a ser con tanto recorte.

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2 respuestas a Usted no es verdad (y puede que yo tampoco)

  1. Grognard dijo:

    No es ‘cogito’, es cojito. Y no deberías reírte de las desgracias ajenas.

  2. Grognard, recuerda nuestros “parecidos razonables” de políticos

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