Sobre tetas, pornografía y tontos del haba

Una de las consecuencias más curiosas del movimiento denominado Femen es la de poner en evidencia chocantes contradicciones de las democráticas, abiertas y tolerantes (y presuntuosas) sociedades de ‘tradición occidental’, o como coño se diga. Es decir, Europa, América, Australia y sitios así. El movimiento, o lo que sea, denominado Femen lo integran mujeres que han tenido la ocurrencia de plantear sus reivindicaciones en público luciendo chicha. Enseñando las peras, vaya. Haciendo eso que, de manera cursi y pedante, suele llamarse ‘top less’. O sea, yendo mundo adelante sin nada por arriba. Como los tíos.

Desnudas de medio cuerpo, vaya.

Se da la circunstancia de que ciertos medios de comunicación encuentran impropias, inadecuadas y hasta inmorales –así, inmorales, con la que está cayendo- las fotos de los actos reivindicativos de estas mujeres. Más: la impropiedad, la inadecuación y la inmoralidad (?) de las tales fotos residiría exclusivamente en el hecho de que aparezcan en ellas los senos de las mujeres que protestan. Nada más. Los actos reivindicativos de Femen, siempre sonados, tienen lugar con ocasión de acontecimientos de relevancia internacional, como reuniones de líderes políticos o competiciones deportivas. O, como recientemente, con ocasión del juicio a Amina, una joven que tuvo la ‘audacia’ de publicar en internet una foto suya desnuda de medio cuerpo. Vaya cosa, dirán ustedes. Pues no.  Amina es de Túnez, país musulmán, talibán, represor, retrógrado, pedorro y paleto. Una mierda de país, no como los tolerantes, limpios, cristianos, sonrientes y estupendos Estados Unidos de América y de Jose Mari Aznar de Botella. O como los demás países occidentales, entre los que se encuentra Australia, tan al oeste que ya no se sabe bien si sigue siendo occidental o, más bien, es ya irremediablemente oriental. Todo está muy raro, en cualquier caso. Tanto que se da la circunstancia también de que muchos, demasiados, de los medios que rechazan por ‘inmorales’ las fotos de las acciones que organiza Femen son serios, libres, objetivos, rigurosos y, eso, occidentales, vaya por Dios, no órganos de propaganda controlados por las miserables tiranías fundamentalistas de ese sitio lleno de moscas, desharrapados y mujeres oprimidas llamado ‘Tercer Mundo’.

Como Túnez, for instance.

El fundamentalismo es una cosa propia de esos sitios tan miserables y por tanto sorprende que aquí, entre nosostros, que estamos la ostia de liberados y vestimos de Chanel (oh, Coco!), bueno, los que pueden, llegue a escandalizar a nadie la visión de unos pechos femeninos, pero qué se le va a hacer. Cada uno se escandaliza con lo que le da la gana. Tengo un amigo a quien le escandaliza que un señor tan planchado, culto y melómano como don Alberto Ruiz-Gallardón sea Ministro de Justicia y otro que se escandaliza con la gestión del Jardín Botánico de Madrid. ‘Mira, mira’, dice. ‘Esos inútiles han plantado margaritas azules’. Y es que las margaritas, asegura mi amigo, sólo pueden ser blancas. El mundo está muy mal. A mí mismo me escandalizan muchas cosas que, por lo visto, sólo me escandalizan a mí: rarito que es uno, quizá por eso tenga esos amigotes tan atrabiliarios.

Pero, más que sorprendente, resulta intolerable que el supuesto ‘escándalo’ de unos pechos femeninos expuestos al albur de cualquier mirada lleve a medios de comunicación que alardean de serios (no se rían, joder) a censurar las fotos de los actos reivindicativos de Femen, como acaban de hacer los pudibundos gestores del ‘facebook’, calificando las fotos, agárrate a la brocha, de ‘pornografía’. Es decir, que una imagen de los sagrados pechos en los que cada uno ha mamado sería, a juicio de estos trastornados, ‘pornografía’. Eso sí que es escandaloso, teniendo en cuenta que el culto palabro de raíz griega clásica, ‘pornografía’, se inventó para denominar la reproducción gráfica de actividades relacionadas con la prostitución (‘porno’ sería una adaptación a nuestras lenguas latinas del término que en griego clásico significa ‘prostituta’ o ‘prostitución’). Se queda uno de pasta de boniato, que diría el recio académico don Arturo Pérez-Reverte. Según la peculiar lógica de estos imbéciles, una imagen, una sola, de alguna de las muchas mujeres que, con la teta suelta, llenan nuestras playas y piscinas sería suficiente para convertir a la dama en ‘puta’.

Tal cual.

Llegados a este punto me entran ganas de usar términos muy gruesos para referirme a los gestores del ‘facebook’ pero me contendré. Con el de tonto de baba, sobra. Porque estos genios han descubierto, encima, que un sencillo retoque con el ‘potochón’ obra el milagro de eliminar el carácter ‘pornográfico’ de la foto de una teta para convertirla en publicable. Otro milagro del ‘potochón’.

El retoque consiste en eliminar los pezones.

Como dijo Salomón, ‘cada día que amanece, el número de tontos crece’.

Y yo con estos pelos.

Corolario. Que no habrían hecho Hitler o Franco con un ‘photoshop’.

1372285712_076818_1372294210_portada_grandeTetas sin pezones. Una monstruosidad (y una gilipuertez) pero NO una inmoralidad. Servidor ya no entiende nada.

http://tecnologia.elpais.com/tecnologia/2013/06/26/actualidad/1372275670_931748.html

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3 respuestas a Sobre tetas, pornografía y tontos del haba

  1. Siana dijo:

    Cuanto más avanza el humano como especie, más gilipollas se vuelve.

  2. Me dan grima las imágenes retocadas

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