La honradez de la madre de Mariano Rajoy

Yo no sé si esta señora vive, pero que la rectitud de su conducta moral es más que dudosa es un hecho (habida cuenta del pedazo de hijo que tiene). Y es que un hijo así te delata. A mí, desde luego, me sale un hijo así y, nada más verlo, lo ahogo en el cubo de fregar el suelo.

‘¿Qué ha sido?’ preguntó la madre de Rajoy, hecha unos zorros después de un parto difícil. ‘Notario’, respondió la comadrona. ‘Y número uno de promoción. Felicidades’. Feliz pues, pese a que estaba destrozada (Rajoy no sólo nació ya titulado, sino que también traía una bicicleta adosada), la mujer se desmayó.

Viene esta meditación a cuento de la homilía del papa Paco en la misa solemne de su entronización. Y es ello que sorprende no poco oír en el seno de la Iglesia Católica, y en boca de su jefe supremo encima, sonoras exortaciones a la pobreza, la humildad, la misericordia y, en fin, líricas llamadas a la cercanía con los pobres, los menesterosos y los que sufren en general. Y es que no se distingue la Iglesia, y menos la de España, por su carencia de vanidad, soberbia y engreimiento, siento tener que señalarlo. Si a alguien da la espalda la engolada, paternal y aristocrática Iglesia española es a los que sufren, actitud difícil de disimular en los tiempos que corren, con la que está cayendo. No ha alzado su poderosa voz tronante la Iglesia a propósito de los deshaucios, for instance, ni de los clamorosos dramas que, sobradamente aireados, han florecido a su vera.

Pero es que después de tan contudente homilía, Rajoy se acerca reverencial a besar la mano al Santo Padre con cara de que todo aquello tan sonoro no va con él y el buen Francisco I no le recuerda que cuanto ha dicho no lo ha dicho a humo de pajas. ‘Iba en serio, pajarón. Hablaba de ti y de tus siniestras e inhumanas  políticas, tan alejadas ellas del mensaje evangélico que he anunciado en mi homilía. Cabroncete, que sos un ‘gayego’ cabroncete’. Nada.

La pregunta, así las cosas, es ¿de qué rayos habló el papa Paco en su homilía? ¿A qué se refirió exactamente? Yo, por mi parte, creí entenderlo pero a la vista de los hechos, tan alejados de las palabras, me pregunto si de verdad entendí algo o es que el Papa, Su Santidad, habló de otra cosa. ¿De qué habló pues este papa tan rocero? ¿De qué, Señor?

rajoySólo me queda esperar a ver si en Pentecostés, con la venida del Espíritu Santo, mi pobre espíritu, pequeño, feo y mezquino, se despierta de una vez, entiende algo y ve al fin la Luz. La puta luz entre las tinieblas.

Ojalá.

Laus Deo.

Amén.

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2 respuestas a La honradez de la madre de Mariano Rajoy

  1. Siana dijo:

    Se ha extendido el “virus de la giipollez”. Aquel amigo tuyo fue muy acertado al definirlo.

    Un abrazo.

  2. Ada dijo:

    Qué grande eres majo, me chivo a twitter
    Muaks

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