Las 30 mejores películas de la Historia del Cine

.

La afición a las listas antológicas definitivas es característica de los críticos y aficionados al Cine y no se da entre los devotos de cualquier otro Arte o disciplina.

Últimamente le ha dado a los futboleros por decir que los tres mejores futbolistas de todos los tiempos son Pelé, DiStéfano, Cruyff y Maradona, afirmación que sólo tiene el problema de que, en realidad, son cuatro los futbolistas elegidos.  Bueno, y el inconveniente añadido de que el número cuatro (pese a los Cuatro Jinetes del Apocalipsis) no representa una cantidad prestigiosa (como sí le suecede al tres, al siete, al doce o al cien).

Dejemos a los futboleros maturbándose con sus dolencias y vamos en paz y gracia de dios a nuestras propias pajas mentales, que no son pocas.

La lista que presentamos nació este verano a lo largo de días de interminable angustia y espera entre las cuatro paredes de un hospital. Había que matar la incertidumbre e impedir que ella nos matara a nosotros.

-¿Cuáles son, según tú, las Diez Mejores Películas de TODA la Historia del Cine?

Por poco me caigo al suelo: es una pregunta sin respuesta.

No tengo ni idea, en todo caso. Tampoco he visto tanto Cine. Es muy posible que no haya, siquiera, diez películas que sean absoluta y objetivamente Las Mejores De Toda La Historia (poco más de cien años, tampoco nos pongamos grandilocuentes). Habría, para empezar, que establecer un criterio. ‘Las diez mejores por actuación’ o ‘Las diez mejores con niños’.

Al final, nos pusimos a nombrar grandes películas que hubiésemos visto al menos una vez en la vida. Y que fueran grandes -o sea, importantes- por un motivo objetivo, lo más objetivo posible. Nos exigimos no poner más de un título de un mismo director (lo cual no significa nada, ni siquiera que las películas de la lista sean las mejores de quienes las firman) y tras mucho porfiar han terminado saliendo treinta (aunque hubieran podido salir más).

Sólo me reprocho que en la lista no estén Buster K, Cukor ni los monstruos de la Universal (apenas representados por Hitchcock, que si bien era un monstruo, sólo se representa a sí mismo y que, encima, no hizo a la sombra de la Universal TODO lo que hizo).

También me reprocho que no haya más títulos ingleses y rusos en la lista (sólo hay uno y uno), así como que, de las inmensas cinematografías francesa e italiana, no aparezcan más que un puñado de nombres. Me consuelo diciéndome que el problema de cualquier antología no es lo que contiene, sino lo que le falta.

Conclusión: mejor no confeccionar antologías (personalmente, las odio).

En cuanto a esta magna selección (que, aunque meditada, es mala e incompleta) puede al menos decirse que si no están todos los que son, desde luego los treinta que están, son.

De ley son.

.

1. El hotel de los líos (Room Service, 1938) de William A. Seiter y, sobre todo, de los Hermanos Marx.

Porque es tronchante.

Porque es imparable.

Porque hace de la ambigüedad, lenguaje.

Y porque me encanta.

.

2. Charlot en la calle de la Paz (Easy Street, 1915), de Charlie ‘Chas’ Chaplin. Porque en esta peli Chaplin inventó el cine, allá, en una aldeita cochambrosa de los alrededores de Los Ángeles llamada Hollywood (lo mismo que Juan Belmonte el toreo en la arena de los cosos andaluces).

.

3. 2001, una odisea en el espacio (2001, a space odissey, 1968) de Stanley Kubrick.

Porque ya en 1968 anunció el siglo XXI: el lenguaje que tendría el cine en el siglo XXI.

Y porque los Santos Padres Fundadores (Luis Buñuel, John Ford, Jean Renoir, Chaplin y algún otro, se pusieron como fieras).

Cuando en abril de 1968, los grandes capos de la Metro vieron lo que Kubrick les había hecho pensaron en matarlo antes de suicidarse ellos mismos. Después se impuso el sentido común y comenzó la desesperada carrera por descubrir como rayos vendían aquel monstruo al público. El propio Kubrick preparó en menos de media hora de moviola el primero de los trailers (o avances) que se ven más arriba. Los genios de la venta le dijeron que ya les había jodido bastante, se echara a un lado y los dejara a ellos. Y al cabo de varias semanas lograron pergeñar el segundo.

El tercer trailer es moderno y obra, sin duda, de un chiflado pero como está DPM y me encanta, pues lo pongo también.

.

4. Viridiana (1961) de Luis Buñuel. Porque es una peli española. Porque cada elemento que aparece se hace símbolo de algo y la peli, al final, es un significativo puñetazo.

Y porque es de Luis Buñuel, qué cojones.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Celebrada fotografía del tío Luis entre tricornios. Se realizó durantre el rodaje de Viridiana aprovechando a dos figurantes que puede que incluso tuvieran frase.

.

5. Camarada (Paisá, 1946), de Roberto Rossellini. Porque da sentido al Cine, simplemente.

Sin esta película es imposible entender nada.

Como dejó bien sentado Bernardo Bertolucci, no se puede vivir sin Rossellini (qué es como decir que no se puede vivir sin ‘Paisá’).

.

6. Un día de campo (Partie de campagne, 1936) de Jean Renoir.

Porque Fernando Trueba considera -y yo lo comparto- que es la mejor película que se haya rodado nunca (aunque a juicio de Javier Marías lo sea ‘El río’, otra peli de ese mismo -e imprescindible- cineasta que fue el hijo de Auguste Renoir).

NOTA: lo mejor de esta película, Un día de campo, no es lo que se ve, sino lo que NO se ve (y uno imagina, supone o adivina).

.

7. El evangelio según San Mateo (Il Vangelo secondo Matteo, 1964) de Pier Paolo Pasolini.

Porque cuando Hollywood estaba empezando a complicarlo y amanerarlo todo, Pier Paolo demostró que el cine -la historia de Cristo, nada menos- era ‘simple’ (aparentemente, al menos). Una de las películas más bellas, valientes  y sugestivas que se hayan rodado nunca.

.

8. El último tango en París (Last tango in Paris, 1972), de Bernardo Bertolucci.

Por Brando.

Para muchos, Marlon dejó aquí la mejor interpretación de toda la Historia del Cine (así, ala, tócate los cataplines).

Ojo, espíritus sensibles: es una peli fuerte (y no por las escenas de sexo, o no sólo).

.

9. Amanecer (Sunrise, 1929) de FW Murnau.

Por la sutileza de unas imágenes que -teóricamente mudas- son capaces de hablar. Eso sí, en absoluto silencio.

En resumen, una de las cimas del Cine de todos los tiempos.

.

10. La taberna del irlandés (Donovan´s Reef, 1963), del (gran) John Ford. Por la trascendencia de un ‘mensaje’ imprescindible que Ford ocultó -avaro- en una historia y en unas imágenes aparentemente bobas. Pura poesía (aunque no lo parece).

Feministas, abstenerse.

.

11. Al final de escapada (A bout de souffle, 1959), de Jean Luc (Godard). Porque (como 2001, El evangelio y tantas otras) abrió el cine a horizontes de los que aún estamos viviendo.

Y bebiendo: sí, vengan a abrevar aquí, espectadores y profesionales del futuro, y nunca más nadie volverá a engañarles.

.

12. Horizontes lejanos (Bend of the River, 1952), de Anthony Mann. Porque en esta lista tiene que haber al menos una peli épica, de tiros y aventuras. Y porque Anthony Mann (el primero de los maridos de Sara Montiel, por cierto) dio al paisaje papel y carácter de personaje (aunque después, claro, el señor paisaje no aparezca en el cast y uno salga desconcertado de la sala).

Las imágenes que siguen permiten ver como secuencias diferentes situadas en lugares diferentes se localizan en un mismo lugar. El objetivo no es ahorrar en desplazamientos al rodar en exteriores sino dar protagonismo a esa montaña que ahí aparece y que simboliza físicamente la sierra que deben sortear los protagonistas en más de una ocasión a lo largo de la trama, así como los peligros que una naturaleza salvaje y hostil representa para quienes la desafían. Tradicionalmente, el western personificaba estos peligros en los indios pero Mann, que era un hombre extraordinariamente inteligente (como me han testificado personalmente profesionales que trabajaron cerca de él cuando rodó El Cid en los alrededores de Madrid) tuvo los santos huevos de lograr que la amenaza fuera el paisaje mismo, al que convirtió en algo más que una mera escenografía más o menos espectacular.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

.

13. Casablanca (1942), de Michael Curtiz.

Por cojones.

Por antinazi.

Por la Warner.

Por la secuencia de La Marsellesa.

Y porque la censura fascista española cambió el diálogo (para ocultar que Rick, el personaje principal -encarnado por Bogart- había estado en las Brigadas Internacionales luchando contra el franquismo hijo puta).

 

 

 

 

 

 

 

 

.

14. La pasión de Juana de Arco (La Passion de Jeanne d’Arc, 1928), de Carl Theodor Dreyer.

Porque digan lo que digan los modernos, esos soplapollas, la verdad duerme en las cinematecas para ser despertada.

NOTA: la poesía de los rostros convierte esta peli en un homenaje al primer plano. Después de 1928, el primer plano empezó a ser otra cosa y no es difícil imaginar la posibilidad -bien real- de que este canto al primer plano que es la Juana de Arco de Dreyer influyera consciente y cabalmente en Robert Capa, en Cartier-Bresson, en nuestro Centellés y en todos los (jóvenes) reporteros que armados de una Leica renovaron el periodismo gráfico y el concepto mismo de fotografía entre 1936 y 1945.

 

 

 

 

 

 

 

 

.

15. El imperio del sol (Empire of the sun, 1967), de Steven Spielberg.

Por Suo gan.

Por John Malkovich.

Por J. G. Ballard.

Por Christian Bale.

Y por Steven Spielberg, que se dio un magnífico batacazo económico pero que hizo una de las mejores adaptaciones de una novela (la magnífica autobiografía del escritor británico de S-F J. G. Ballard) que se hayan hecho jamás.

.

16. Besos robados (Baisers volés, 1968), de François Truffaut.

Por Charles Trenet (¿qué queda de nuestros amores, de las cartitas de amor, de aquellos días hermosos…?)

Por Claude Jade.

Por Jean Pierre Leaud.

Por el propio Truffaut.

Por l´amour fou también, o sea, por los amores locos, apasionados y sin sentido.

Y, sobre todo, por Antoine Doinel, Antoine Doinel, Antoine Doinel……..

.

17. El acorazado Potemkin (1925), de Serguei M. Eisenstein.

Pues por Alfonso Sánchez.

Y por Pascual Cebollada.

Y por el montaje (por el de esta peli y por el concepto mismo de montaje, que Eisenstein elevó a la categoría de Religión).

Por el tiempo suspendido o tiempo psicológico (un minuto real se carga de intensidad subjetiva y llega a durar en la cinta diez y más. Hitchcock lo llamó ‘suspense’).

Por los spots publicitarios (que tanto deben a Eisenstein, el primer realizador de cine publicitario de la Historia).

Y por los viejos y grandes críticos españoles de antes del VHS, de la internet y de la tontería.

Y también porque sí, qué cojones.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

.

18. Psicosis (Psycho, 1960), de Alfred Hitchcock.

Por Hitchcock, que con Buñuel, Renoir y Ford conforma un cuarteto imprescindible para entender lo qué es el Cine (o lo qué creemos que es al cabo de 115 años, que vaya usted a saber, por otra parte).

Tío Alfredo informa a Janet Leigh de que va a tomar su última ducha. La última de su vida. Eso sí, con el tiempo aquella ducha ha terminado siendo la más importante de la Historia del Cine. O de la Historia, simplemente.

.

19. Con faldas y a lo loco (Some Like It Hot, 1959), de Billy Wilder.

Por Ernst Lubistch (ninguna de cuyas genialidades figura en esta incompleta lista).

Por Marilyn.

Porque es una de las cinco o diez películas más divertidas de toda la Historia del Cine (en esta lista hay otras dos o tres).

Y, en fin, porque cada día nos reímos menos y es imprescindible que nos ríamos más.

.

20. Lawrence de Arabia (1962), de David Lean.

Porque David Lean supo recoger con brillantez la lección de Anthony Mann (conferir carácter de personaje al paisaje. ¡Y qué personaje!).

Y porque después de esta película -que trajo la modernidad de Joseph  Conrad al cine de aventuras- el cine de aventuras nunca volvió a ser lo que había venido siendo.

Nunca jamás.

.

21. Los girasoles (I Girasoli, 1969), de Vittorio De Sica.

Por De Sica, el único Rey del Melodrama (ni Douglas Sirk ni pollas). Por SE el Duque de Corso del Reino de Redonda, la persona que mejor conoce a DeSica y único español vivo que ha visto TODO su cine y ha desentrañado sus claves narrativas.

Y también porque De Sica es uno de los mejores contadores de toda la Historia del Cine.

Y porque con esta peli demostró que para hacer una película bastan una historia y dos actores. Y que todo lo demás es accesorio.

.

22. La balada de Cable Hogue (The Ballad of Cable Hogue, 1970), de Sam Peckinpah

. Porque certificó que el cine del oeste era de otra época.

Después de Cable Hogue, de hecho, no se ha vuelto a hacer ‘cine del oeste’. Jamás.

Otro día hablamos del cine del oeste, de lo qué es, de lo qué significó y de lo qué significa hoy día y de porqué películas tan bienintecionadas como Appaloosa o Silverado no son verdaderos westerns (a pesar de estar ambientadas en la frontera oeste de los nacientes USA del siglo XIX).

.

23. El Pirata (The Pirate, 1948), de Vincente Minelli.

Porque es muy bonita.

Porque Serafín tiene mucho que ver con Antoine Doinel-Antoine Doinel.

Porque sin esta película, Liza (Minelli) no existiría.

Y, coño, por salir un poco de ‘Cantando bajo la lluvia’ que, siendo genial, ya canta demasiado.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

.

24. Ciudadano Kane (Citizen Kane, 1941), de Orson Welles.

Otra peli que, por distintas razones, marcó también el rumbo del cine y la manera de hacer las pelis (y no sólo en  los USA). En los años cuarenta, Orson Welles y sus ‘niños’ se empeñaron en hacer una peli de los años setenta.

Pero lo sorprendente no es eso.

Lo sorprendente es que lo consiguieron (aunque parezca mentira).

Eso sí, nadie se lo agradeció. Tanto que para Welles aquel logro significó una sentencia de muerte profesional que lo empujó a la marginalidad y lo condenó a vagar errante como una sombra por el mundo mendigando una película durante el resto de su vida (que fue toda: en 1941, cuando comenzó aquel calvario, tenía sólo 26 años… y vivió cuarenta  más).

.

25. Los muertos (The Dead, 1987) de John Huston.

Porque John Huston era John Huston y los tenía cuadrados.

Si hay una cosa que Clint Eastwood lamentará en lo más hondos de su corazón hasta el último día de su vida es no haber sido dirigido jamás por John Huston, hijo y padre de actores, descubridor de Humphrey Bogart y actor excepcional él mismo (su Noé de The Bible on the begining sigue siendo una cima de la creación autoral). Estrellas actuales (Stallone, Caine, Connery, el mismísimo Nicholson ¡o Woody Allen!) fueron sometidos por El Genio. Brando también se inclinó ante Dios. John Wayne, por su parte, hizo con el padre de Angélica Huston uno de sus peores personajes  y hay quien dice que una noche de lluvia salieron ambos -Huston y Wayne, perfectamente cocidos- a bofetadas. Con esta adaptación de Joyce, el Viejo Rebelde demostró que el Cine puede alcanzar la pureza, la hondura y la sutil expresividad de las pinturas rupestres de Altamira, del Pórtico de la Gloria o de una tabla de Brueghel.

.

26. Amarcord (1973) de Federico Fellini.

Porque somos mortales.

Porque la realidad no existe.

Y porque hay que ir inventándola con mucho cuidado cada día.

¡Gracias, tío Federico, por tu lección!

.

27. Vivir (Ikiru, 1952) de Akira Kurosawa.

Porque hay vida después de (la inmensa) Rashomon.

 

El actor Takashi Shimura, que había sido jefe de samurais, ladrón y asesino para el gran Kurosawa en otras películas, entró en la inmortalidad y permanecerá siempre en las retinas de los aficionados del mundo entero con su matizada interpretación del inolvidable señor Watanabe.

 

.

28 La bestia debe morir (Que la bête meure, 1969) de Claude Chabrol.

Por Chabrol, sobre todo, otro cineasta minero e imprescindible narrador que siempre encuentra ‘cosas’ bajo la epidermis de la historia que narra.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

.

29. El manantial de la doncella (Jungfrukällan, 1960), de Ingmar Bergman.

Porque Ingmar Bergman es tan necesario como comer con los dedos.

¿Que sería de nosotros, de hecho, sin Bergman y sin comer con los dedos?

.

30. Vicky Cristina Barcelona, de Woody Allen, y Gran Torino, de Clint Eastwood, ambas de 2008 (y ambas con el título original exactamente igual al título español).

Porque los grandes clásicos siguen vivos.

Y porque -como Cristo- habitan aún entre nosotros.

Alabado sea siempre su Santo Nombre.

Aleluya.

.

Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

20 respuestas a Las 30 mejores películas de la Historia del Cine

  1. Siana dijo:

    Esto hay que leerlo calma. Gracias por esta entrada Bow :D!

  2. Trinidad dijo:

    ‘El acorazado Potemkin’ es soberbia.
    Me apunto, por ahora, ‘El hotel de los líos’ y ‘Lawrence de Arabia’.

    Gracias por la lista, Caballerow.

  3. Siana dijo:

    Yo me he apuntado también como prioridad para volver a ver “El hotel de los líos”. La vi hace muchos años y ya no la recuerdo..

  4. Siana dijo:

    Bow, comandante. Esto va pal foro, vale?😉

  5. Grognard dijo:

    Algunas escenas quedan grabadas a fuego en la memoria. No me refiero a la mantequilla del tango.
    –Voglio una donna!
    Y esa canción…

  6. m. dijo:

    Ah, pues sí que estaba La taberna del Irlandés….! Venga, pues echo de menos quemado por el sol y el infierno del odio y el apartamento, qué carajo. Por hacer un top 3 de grandes ausentes en tu top 30, por contradecirme un poco en esta semana de contradicciones y por ver que al menos todo sigue relativamente en orden (o eso quiero deducir de tus peroratas catalujas).

    Espero que escalón a escalón vayáis subiendo de ahí abajo.
    Suerte, valor, bicos.

  7. porristainmaculada dijo:

    me dolio en el alma que faltaran tarantino y polanski, sobretodo el primero.. tambien que se haya dejado tan de lado el cine mas “moderno”, hay peliculas tremendas

  8. bowmanpoole dijo:

    Sobre todo el segundo, Polanski, y usted perdone si le llevo la contraria. Polanski nunca ha pretendido descubrir la pólvora y sin embargo merece figurar junto a Eastwood y Allen entre los Grandes Santones Vivos. Los tres conocen (de verdad) El Cine y reivindican este conocimiento en cada plano que ruedan y en cada secuencia que ensamblan. El Arte es clásico o no es. Picasso se pasó la vida reivindicando a Velázquez, y el sabía muy bien porque lo hacía. El ‘cine más “moderno”, como usted lo califica, está hecho sobre el más antiguo (o debiera, si es que quiere ser verdaderamente ‘moderno’). Todas las artes se construyen sobre los hallazgos más antiguos. En este sentido, el bisonte de Altamira es difícilmente superable. Dicho esto, todo es absolutamente discutible y celebro su criterio que estimaría más si fuera más extenso. ¿Qué Tarantinos y qué Polanskis convertiría usted en referencias cinematográficas? Gracias por estar ahí.

  9. lejarreta dijo:

    Estoy de acuerdo (yo también lo subrayo) que es una faena elegir las 10, las 20, las 30 o incluso las 200 pelis mejores de la historia del cine…….a mí que me encanta el cine me gustan (por supuesto las de la lista, me parecen todas geniales, aunque a mí de Truffaut prefiero “los 400 golpes” y como me gustan bastante las sentimentales, me encantan “la vida es bella” y una peli española (mi preferida) que es “el verdugo” junto a bienvenido Mr. Marshall)…….Creo que La naranja mecánica es de matrícula, así como Blade runner o Alien, el octavo pasajero……Y alguna del cine negro, como el halcón maltés o El sueño eterno, dos pedazo de pelis……..Del oeste, hubiera puesto sin duda “El hombre que mató a Liberty Valance2, genial ..o incluso Sólo ante el peligro y johnny guitar que me parecen increibles también. A Lawrence de Arabia le añadiría El retorno del rey (la 3ª parte del señor de los anillos) y ya para terminar una de Otto preminger (un excelente director con grandes películas) ANATOMÍA DE UN ASESINATO.

  10. lejarreta dijo:

    ……Se me olvidaba comentar que cómo no es posible que en la lista no haya ninguna peli del grandísimo ELIA KAZAN: COM UN TRANVÍA LLAMADO DESEO

  11. gloria dijo:

    Faltó Taxi Driver!

    • bowmanpoole dijo:

      Estimada visitante
      Muchas gracias por entrar y comentar.
      Eso sí, lamento informarle de que en esta casa se abomina de Martin Scorsese y de todo su cine. El motivo es complejo y no es el momento de exponerlo pero le diré, en cualquier caso, que formados como estamos en el más sobrio clasicismo USA (Wellman, Ford, Hawks, Walsh…), entendemos que TODA la generación de Scorsese abandera una manera sumamente estereotipada de aproximarse al cine. Me refiero a Coppola, Lucas, Cimino, Malick y al mismo Spielberg en sus propuestas más comerciales y vanas. Un cine sobreabundante, sobreactuado y sobremanera estirado que detestamos como anticine: demasiados planos, demasiado ruido, demasiado rápido y demasiado vano. Por el mismo motivo profesamos un amor sin límites a los grandes cultivadores actuales de la sobriedad clásica. Polanski, Eastwood o Woody Allen, adoradores del cine del pasado, nos muestran el camino del cine del futuro.
      Un cordial saludo.

  12. aqui un amigo .....leonardo dijo:

    te felicito maestro excelente tu lista ,me sorprendio que incluyeras a chabrol y esa joya accidente sin huella,junto a el carnciero son obras maestras

    desde chile un saludo que grande es el cine

    • bowmanpoole dijo:

      Bueno, intenté razonarlo. Encuentro que Claude Chabrol, que estuvo en activo hasta su muerte a los ochenta años en 2010, es el cineasta que mejor representa la ‘profundidad’. En unas tramas ‘banales’ trenza personajes complejísimos y que están ligados entre ellos por lazos subterráneos que no pueden ver pese a que los condicionan. Frente a tanta obviedad y torpeza como llenan las pantallas actuales, desde el garrulismo encumbrado de los Cohen o del puñetero Tarantino a la insufrible pretenciosidad de Haneke, Iñárritu o la Coppola (que, probablemente, han visto mucho Chabrol pero que no han entendido de la misa la media), la delicada sutileza del gabacho en el trazo de espacios, ambientes y relaciones significativas es un regalo para los sentidos. Cabe recordar que Chabrol fue crítico antes que cineasta, el primer crítico que escribió positivamente sobre Hitchcock señalando ideas que hoy son de dominio común (la idea de ‘tiempo psicológico’ por ejemplo) pero que entonces no se le habían pasado a nadie por la cabeza. Un tipo ‘profundo’ el Chabrol, penetrante, pero de verdad.

  13. aqui un amigo .....leonardo dijo:

    bien amigo concuerdo contigo que están un “poquito” sobrevalorados los que se dicen actuales estandartes del cine,sea Coppola(excepto para mi el padrino mas clásico),scorcese,spilberg(la mejor para mi es diablo sobre ruedas su primera peli . siempre nos quedara woody allen,polansky y Lynch.
    mi lista
    -días sin huella
    -sucedió una noche
    -sombrero de copa
    -cautivos del mal
    -la hora del lobo
    -la noche de Boris cruchenko
    -el inquilino
    -terciopelo azul
    -il sorpaso
    -cantando bajo la lluvia
    -baby jane
    -con faldas y a lo loco
    -frenesí
    -las diabólicas
    -una noche en la opera
    -tabaco road
    -freak
    -apu
    -Casablanca
    -Gilda
    -perros de paja
    -cobwoy de medianoche
    -psicosis
    -extraños en un tren
    -cinema paradiso
    -ordet
    -ensayo de un crimen
    -calle mayor
    -trenes rigurosamente vigilados
    -el sirviente

    ya no las hacen como antes

  14. Dieguinsqui dijo:

    Esta lista que has elaborado me parece muy interesante y por supuesto respetable (siempre y cuando admitamos que tales ránkings van a sufrir cojeras por motivos como los que tú explicaste al principio – empezando porque nadie ha visto todo el cine producido en ya más de 100 años en su haber). Partiendo de esa base, veo en tu lista muchos filmes que también incluyen otras renombradas instituciones en sus quinielas (como la que elabora la AFI) y que han sido premiados por las academias que todos conocemos (los Oscars, Cannes, etc). Antes de nada enunciar que nada tengo en contra de estas instituciones ni academias, todo lo contrario, suelo coincidir bastante con ellas salvo por algunos que otros desmanes, pero para querer dar una lista con un criterio tan personal, siento decir que tu ránking me parece bastante corriente y académico, sin muchas diferencias de lo ya visto u oído.

    Segundo, para odiar tanto a esos “modernos” de los que hablas, les imitas bastante bien (yo no me considero parte de esa tribu urbana, por si acaso piensas que mi post es la venganza del gremio herido por tu comentario). Si empiezas a sentir cierta hostilidad emanar de este comentario significa que tus aptitudes deductivas funcionan bien, y ahora te estarás preguntando por qué alguien te paga tu esfuerzo y solidaridad (el que empleaste en producir tu ránking) con hostilidad, pues bien, ello proviene de cuando contestas al comentario de una lectora acerca de por qué no incluyes a Scorsese:

    “Un cine sobreabundante, sobreactuado y sobremanera estirado que detestamos como anticine: demasiados planos, demasiado ruido, demasiado rápido y demasiado vano.” Esto querido amigo es uno de los argumentos más patosos que he visto u oído. ¿Cómo que el cine de los últimos años no va a poder optar a formar parte del olimpo simple y llanamente porque hay muchos planos, hay ruido, es rápido…? ¿O sea que la propia idiosincrasia del cine actual es lo que le va a impedir formar parte de los grandes? Imagínate que John Ford nace en 1960 y empieza a dirigir películas en los años 90… ¿tú te crees que rodaría de la misma manera que rodó en los años 30 o 40? ¿No crees que Murnau utilizaría todos los efectos digitales que estuvieran al alcance de su mano para sus obras épicas de la misma manera que utilizó todos los efectos visuales analógicos que tuvo al alcance a principios del siglo XX? [Por si acaso – de nuevo – no soy un fanático de Scorsese ni de Tarantino de modo que esto no tiene nada que ver con tu opinión acerca de ellos]

    A lo mejor lo que intentaste decir es que para ti sólo el cine más sobrio y crudo es el que merece la pena (ello me resultaría triste, especialmente para un cinéfilo como tú porque no sabes la cantidad de películas con tramas reinventadas de manera magistral que te estás perdiendo), pues bien, aquí hay algunos otros directores sobrio-clásicos, como a ti te gustan, pero actuales y que quizá se te pasaron por alto o despreciaste por el mero de hecho de que exponen en el siglo XXI: Bennett Miller (Capote, Moneyball), Luca Guadagnino (Yo soy el amor), Jaime Rosales (La Soledad), Agustí Vila (La Mosquitera), Steve Mcqueen (Hunger), Apichatpong Weerasethakul (El tío Boonme que recuerda…), Jim Jarmusch, Tomas Alfredson, Jacques Audiard, Thomas Vinterberg, Paul Thomas Anderson … como ves directores bastante famosos y establecidos, nada underground, para que no pienses que voy a pillar – Polanski, Allen e Eastwood es una sub-lista que se te queda muy corta.

    La verdad que tu pose de cinéfilo erudito pero pasota a la vez me desconcierta, especialmente cuando utilizas palabras malsonantes en el mismo escrito que mencionas a Javier Marías – ¡ay si Javier Marías leyera tu artículo!

    En fin, si la vuelta de tuerca de la era post-post-post-moderna es criticar a la misma y tacharla de vacía simple y llanamente porque es lo inversamente proporcional a la cantidad de ruido que emite (que es mucho, no lo voy a negar), pos vale. Mientras habrá algunos, y aquí sí me incluyo, que independientemente del estilo, de la era y del género, una obra maestra es una obra maestra, venga de donde venga.

    • bowmanpoole dijo:

      Ejem, yo no tengo ninguna pose ni paso de nada ni odio a nadie. Tu fantasía, a mi mi modo de ver, es tan delirante como tu criterio que, desde luego, no comparto. Nuestro desacuerdo no es de lista o de película más o menos. Es de criterio. Mi criterio es la veneración de los clásicos. Los clásicos sólo se pueden discutir desde la veneración. Como dijo un sabio sobre cierta película, ‘es una mierda, pero es una mierda de Visconti’. Aquel pollo sabía muy bien de que hablaba. ¿Que te disgusta mi anárquica y libérrima lista? Divino. ¿Que te encanta Scorsese? Perfecto. ¿Que te va el cine ruidoso? Fenomenal. ¿Que te disgusta el academicismo? Pues que se le va a hacer. Pero debes saber que sin desentrañar a Chaplin, Ford, Renoir, Buñuel y Hitchcock, como poco, es IMPOSIBLE entender nada. Y esto es un dogma indiscutible en mi Iglesia. Cabe añadir a esta reducida lista de cinco gigantes a Bergman y, por supuesto, a Rossellini. ‘No se puede vivir sin Rosselini’, exclamó una vez uno uno en un rapto de lucidez. Y tenía razón. Hay películas -que se yo, ‘Paisa’, Viridiana, ‘Easy Street’, Liberty Valance, Con la muerte en los talones, El manantial de la doncella o ‘Une partie de campagne’, por ejemplo- que explican todo el cine posterior a ellas y son, por tanto, imprescindibles. Desentrañarlas no significa que hayan de gustarle a uno, sino que uno debiera esforzarse -esforzarse digo- por entenderlas: entender qué cojones hacen ahí. Y lo mismo cabe decir de los maestros del mudo, digamos Murnau, por ejemplo, o el Dreyer de ‘Jeanne d´Arc’. Entre esos maestros del mudo se cuentan, por cierto, Ford, Buñuel, Renoir y, como no, Chaplin y, casi, casi, el propio Hitchcock. Hablamos de jalones, de gente que, literalmente, se sacó el Cine de la manga: de gente que creó sin referencias previas imágenes que, misteriosamente. significan. Que son significativas. Y ese significado es lo que es preciso entender. ‘Todo lo que no es clásico es copia’, dijo un crítico graciosete un día que se había bebido dos copas. Es lo que le pasa al cantamañanas de Scorsese, por ejemplo, que tratando de erigirse en el Gran Artista Americano de Nuestro Tiempo copia a todo bicho viviente, eso sí, mal, a lo loco y sin enterarse: el muy chisgarabís aún no ha entendido ‘A bout de souffle’ y ya quiere poner el estaribel patas arriba. Lo que no se le puede negar a ese individuo, en todo caso, es que sabe como suena un ‘zippo’. Por desgracia, no sabe por qué hacerlo sonar: el motivo. Como dijo Salomón, ‘Sergio Leone ha hecho mucho daño’. Y es cierto, pero de eso hablamos otro día: Salomón se había tragado de una tacada ‘Por un puñado de dólares, ‘La muerte tenía un precio’ y ‘El bueno, el feo y el malo’. En todo caso, la irónica y malévola ambigüedad del crítico graciosete sobre clásicos y copias es bien cierta. Que se lo pregunten a rigurosos conocedores de los clásicos como el Woody Allen de ‘Match Point’, el Spìelberg de ‘Munich’, el Roman Polanski de ‘El pianista’ o el Clint Eastwood de ‘Gran Torino’ (Clint Eastwood, por cierto, es uno que ha sabido digerir a Leone, probablemente porque lo conoció personalmente y lo vio trabajar. A quien no vió trabajar fue a John Huston y yo diría que aún hoy lo lamenta: quizá por eso lo homenajeó en ‘Cazador blanco, corazón negro’ y cultiva la amistad con Angélica. Y es que en medio de tanta innovación, John Huston se hace cada día que pasa más imprescindible: compárese el Jack Nicholson de ‘El honor de los Prizzi’ -una peli de gangsters que data de cuando Jack Nicholson era yerno de Huston- con el Jack Nicholson de los enanos ‘Infiltrados’). En fin, querido joven (sin duda en demasía), cuando te hayas metido entre pecho y espalda todo el underground alemán de los setenta, todo Norman McLaren, todo Wharhol, todo Godard y todo Casavettes cambiamos impresiones en torno a modernez, innovación y cine rompedor. Despacito.

  15. Mario dijo:

    Ya sé que soy un poco joven para tener una opinión más formada al respecto (tengo 21 años) pero he visto cantidad de películas “antiguas” y creo que puedo hacer mi TOP particular (sin ponerlas por orden pues me resulta imposible), aunque seré injusto con muchas de ellas pues no voy a poner una lista interminable🙂 :

    Bailando con lobos.
    La lista de Schindler.
    Cadena perpetua.
    Braveheart.
    El paciente inglés.
    Titanic.
    American Beauty.
    Gladiator.
    Memento.
    Slumdog Millionaire.
    Origen.
    El Padrino.
    De habla no inglesa: (La vida es bella y Amelié).
    Hay grandes directores como Steven Spielberg o James Cameron que han dirigido grandes películas pero por su forma de hacer cine me quedo con Nolan…me encanta su cine psicológico :)…tambien me gustan mucho las pelis de Tarantino…véase Kill Bill o Pulp Fiction…

    • bowmanpoole dijo:

      No sé cuan antiguas serán las películas que ha visto y que merecen ese calificativo, pero las más antiguas de su lista son ‘El padrino’ y la de tío Kevin. Le aseguro que hay películas incluso más antiguas que esas. Las de Chaplin en la Mutual harán cien años en 2015. Y siguen compitiendo en las estanterías de los video clubs y de El Corte Inglés con los más recientes desparrames de la industria del entretenimiento.

  16. Ciudada Kane, The Last Picture Show, Malas Calles, Taxi Driver, El cazador… 30 son muy pocas para las grandes obras que ha dado el cine😀

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s