Bowman en la Puerta del Sol

La Puerta del Sol madrileña ejerce una poderosa atracción sobre el alma de paleto de este servidor de ustedes.  El Corte Inglés, el Kilómetro Cero, los escaparates inmemoriales de Casa de Diego y, sobre todo, el café y las ensaimadas de La Mallorquina sintetizan todas las épocas que ha vivido Madrid.

La Puerta del Sol vio la mañana del dos de mayo la carga de los mamelucos sobre los madrileños encolerizados, según Goya, y el catorce de abril del treinta y uno vio bajar por Montera oleadas de esos mismos madrileños porque en el balcón de Gobernación se izaba la enseña tricolor republicana, según nos ha contado Vicente Aleixandre.

Darse cita en la Puerta del Sol es un deporte nacional.

Ayer, jueves, una porción de ciudadanos alterados celebró allí que cada uno de ellos está todavía vivo (de milagro). De paso se gritaron las verdades del barquero a las autoridades, los banqueros y la Santa Madre Iglesia. ‘Para mí, cada vez menos dinero. Y cada vez más para la banca y el clero’, aseguraba esta noche una apacible señora en su pancarta.

El personal está hasta las bolas y si no sabe bien qué quiere, no parece dudar de lo que NO quiere.

Siempre atento al interés de los amables e inquietos lectores de este bonito blog, el astronauta perdido ha querido estar también en tan extraordinario acontecimiento y con los propulsores a tope se pasó ayer por el macro-democrático botellón de la Puerta del Sol a pulsar el ambiente en diferentes momentos del día.

La vida sigue
La vida sigue, con protestas y sin ellas
 
Las reivindicaciones feministas son numerosas
Las reivindicaciones feministas han sido numerosas hoy
 
 
La Puerta de (las) Sol(uciones)
La Puerta de (las) Sol(uciones)
 
 
En el macrobotellón democrático no hay litronas sino frases felices
En el macrobotellón democrático no hay litronas sino frases felices
 
 
Mucha gente fotografía la Gran Concha de Esperanza Aguirre que cubre la boca del metro y que está empapelada de ocurrencias.
Mucha gente fotografía la Gran Concha de Esperanza Aguirre que cubre la boca del metro y que está empapelada de ocurrencias.
 
 
El personal delira
El personal delira
 

Sin nada de nada

Sin nada de nada

Proclana nocturna en el pecho de bronce de El Barrendero, en lo alto de la calle Carretas.

Proclama nocturna en el pecho de bronce de El Barrendero, en lo alto de la calle Carretas.

 
 
 
 
 
 

A las nueve de la noche, un gran cartel colgaba en la fachada norte de la Puerta del Sol, frente al noble balcón de Esperanza (Aguirre), exactamente el mismo balcón del 14 de abril de 1931 (por cierto). Consistía en una imagen de Heinrich Himmler que sobre la gorra de plato mostraba el emblema del euro (€) en vez del tradicional (y siniestro) símbolo de la Gestapo. ‘No nos representan’, aseguraba tajante la leyenda.

Me temo yo que la cosa no se queda esta vez en los políticos. Si yo fuera don Emilio, me lo empezaría a pensar.


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2 respuestas a Bowman en la Puerta del Sol

  1. Trinidad dijo:

    Gracias por el reportaje fotográfico, Bow.

    Estoy siguiendo esta protesta, no diría con entusiasmo e ilusión, pero si con interés y curiosidad por cómo acabará todo y cuándo.

    Un abrazo.

  2. Siana dijo:

    Muchas gracias Bow. Ayer fui a la de Barcelona y me quedé bastante impactada. Hacía mucho que no veía algo así..

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