Hélène y el futuro de la economía europea.


Salí de la ducha envuelto en una toalla persiguiendo un intenso olor a café que casi me hace levitar. A punto de llorar de la emoción, me asomé a la cocina

    -¿Hélène?

En efecto, Hélène. Sola, embutida en una larga camiseta entallada (muy entallada) y removiendo un café.

    -Pase, pase usted, David. Yo ya he hecho ya del café…

    -Hola, buenos días. ¿Y cómo es eso de que esté tan temprano levantada, no es?

    -Eso es que es que él es partido, Marcel ¿no es?

Y yo, sujetándome la toalla con fuerza  (para no dar un espectáculo cómico festivo).

    -¿Ah sí? ¿Y dónde es que él se es ido ya? Encore no son puestas aun del todo las calles todavía, je, je -me reí- ¿no lo piensa ello usted?

Sonrió melancólica.

    -Oh, que tú eres un bonito moníssimo españolito ¿no es ello cierto que tú lo eres?

Su flequillo, muy Françoise Hardy, se me antojaba encantador (charmant, vamos). Bajo la indelicada camiseta, el relieve de dos pezoncillos pugnaces coronaba el dibujo de los pechos como un fresón corona un flan. Si lo señalo es porque en España esas cosas no pasaban. Esas cosas se soñaban, cada uno en su casa (y dios en la de todos). En Paris, por lo visto, formaban parte del paisaje.

    -Sí, claro

Mientras hablábamos, yo sólo hacía que mirarle el flequillo y los ojos con una intensidad algo exagerada y fuera de lugar. Hélène acabó interpretando que yo sentía especial interés hacia su estado de ánimo, lamentable tras su ruptura con Marcel.

    -Marcel es partido para siempre. Forever, my dear. Anoche habemos nosotros discutido y nuestra relación se es terminada. Marcel es egoísta, altivo ¿no es? y escasamente romántico ¿tú sabes?

‘Vamos’, pensé para mí, ‘un encanto’.

    -Ah…

De tanto mirar los ojos de Hélène (para no terminar mirando otra cosa) descubrí que eran un tanto acaramelados. Encima se le agrandaban cuando hablaba, como los de un niño que relata su primera tarde en el circo.

    -¿Y tú, mi querido amigo de la España? ¿A dónde es que tú vas a estas horas en las que apenas es amanecido aun?

    -Voi a currar. Tengo un curro… Bueno, si me quieren…

Y le expliqué lo del suburbio y de como iba a currar en una lavandería industrial y que poco más le podía contar porque no sabía mucho más y además se me hacía tarde.

    -Bueno -dijo ella revolviéndose el pelo, una melena de leona- yo estaré todo el día en la Biblioteca. Pero por la noche, si quiere, podemos cenar  
    juntos aquí y me cuenta como le ha ido entre el proletariado. Prepararé una pasta italiana extraordinariamente deliciosa, yo pienso…

Me relamí de gusto. Por la pasta y por Hélène, aquella chica tan encantadora que me había reclutado en los corredores de La Sorbona y que estaba trabajando con el futuro de la economía europea.

    -Menuda suerte tiene el futuro de la economía europea -me dije bajando la escalera.

Hélène, decididamente, era un cielo.

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6 respuestas a Hélène y el futuro de la economía europea.

  1. Lenka dijo:

    Bueeeeno, la cosa se pone interesante… Marcel fuera de combate (ya sabía yo que era un capullo) y pasta para cenar! Anda que no va sumando puntos el bonito monísimo españolito!!!!

  2. Siana dijo:

    Jodó, Comandante: Hélène no ha tardado ni dos días en caer rendida! consiguió usted averiguar el motivo de la ruptura con Marcel? ya tengo ganas de que llegue la noche, con esa cenita con pasta y a ver qué cuenta también de ese curro en los suburbios….Sí que se pone interesante, Lenka!!

  3. Rogorn dijo:

    El colega tiene estilo ¿que no? Lo de hablar español como Asterix habla ingles es la caña, ¿ello es no?

  4. Trinidad dijo:

    Disfruto como una enana leyéndote. A ver qué sucede en esa cena. ^^

  5. koora dijo:

    Bueno Bow, ya llevo un tiempo leyendo tu historia y vaya como nos tienes enganchados. Menudo contador estás hecho. Me imagino esa cocina, tal vez no muy grande con una ventana a un patio comunitario y armarios algo desordenados…

  6. Lenka dijo:

    Juas, Rogorn. Tienes toda la razón, el Bowman se nos pone Asterixiano total con la traducción. Bondad graciosa…

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