La Romántica Banda Local

La Romántica Banda Local fue un grupo musical que ningún joven mesocrático de hace treinta años desconocía. Excelentes músicos, simpáticos y afortunados letristas y todavía mejores humoristas, tuvieron la virtud de tomarse a pitorreo cuanto se les puso delante (salvo la música).

Los ‘románticos’ eran Feo Faraco, Valiño el Bello (el Barón de Abrantes) y
Fernando Luna, que durante años, galopando entre los 70′ y los 80′,
recorrieron los más exigentes escenarios (marginales) españoles. Asociaciones vecinales, colegios mayores, menores y de enseñanza media, facultades y también discotecas, fiestas de pueblo y locales de ocio con ganas de diferenciarse acogieron memorables éxitos
como ‘El bus’,
el mencionado ‘No me gusta el rock’, aquello de ‘voi cruzando atocha,
sobre los puentes, en mi moto que es como un pequeño avión’
o aquello otro tan
arrebatado y romántico de ‘dos años ya, casi no me lo puedo creer’ que durante años y años fue sintonía de un programa de radio, ‘A vivir, que son dos días’, en la SER.

No eran cantautores, no eran ‘rockers’, carecían -en la medida de lo posible- de intención política (explícita o implícita), no eran grandes vendedores de discos (vinilos en la época) e iban por libre. Creo que llegaron a grabar dos discos, un poco de aquella manera, pero en aquellos años inciertos ninguna cía debió interesarse por ellos. Aun así su leyenda iba de boca en boca y allí donde se anunciaban, llenaban. Embajadores de la alegría, del buen rollo y de la mejor música, quien los oía una vez, se enganchaba. Fueron años raros aquellos, precursores de lo que millones de años después se llamaría ‘La Movida’, y en los que proliferaron escenarios alternativos con propuestas originales de gran calidad y artistas independientes de verdad, como Laporreta, el gran Jaume Sisa (que con su emblemático ‘cualquier noche puede salir el sol’ en catalán llenaba en Madrid) y, como no, La Romántica Banda Local.

El tiempo, después, los devoró a todos con la misma rapidez con que habían surgido y nunca más se supo de ellos. No hay rastro de todo aquello tan nuevo y tan esperanzado que, hoy lo sabemos con certeza, pudo haber acabado fatal (en baño de sangre, vamos) sino nosotros mismos, todos nosotros, que seguimos aquí, buceando hacia el futuro, braceando a lo loco, ansiosos por seguir dando sentido a lo que pasa.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a La Romántica Banda Local

  1. E. dijo:

    Cuánto bailé yo a finales de los 70, sin darme cuenta de nada porque era una cría de diecisiete años cuando me dejaba llevar envuelta en Boney M, metida en medio de la pista abarrotada de gente de Planeta 2001, debajo de las luces de colores y de la bola de espejos. Creo que aquello era la felicidad. Luego vinieron otras cosas, que me han llenado de amor, de muchísimo amor. Pero aquella inconsciencia…

    • bowmanpoole dijo:

      Hombre, Estrella, yo también soy fan de Boney M y de aquel fulano eléctrico. Por cierto, que le dediqué una entrada cuando murió. Los pirados como él no tendrían que morir nunca.

  2. E. dijo:

    🙂 Sí, cómo se movía ¡Y cómo nos lanzábamos a la pista cuando sonaba su música! Como si se fuera a acabar el mundo y sólo nos salváramos los que estuviésemos allí dentro. Madre mía. Los pirados son muy necesarios, ya lo creo. Qué aburrimiento de mundo si no. Un besito, Dave.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s