Archivo mensual: abril 2008

El secreto de la Princesa

“¿Y dónde dejas la seducción, eh?” proclamo romántico. “Un mundo soviético y andrógino como el que predicas carece de encanto”. La Princesa sonríe malévola. “Si pretendiera seducirte, hace tiempo que no sabrías donde tienes la derecha ni la izquierda”. Semejante … Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Personas, simplemente

La Princesa se suena ruidosamente. “Sólo quiero parecer yo. Ni hombre ni mujer. ¿Por qué no puedo ser, simplemente, yo?” No digo que no pueda ser pero le recuerdo que las personas se dividen en ‘hombres’ y ‘mujeres’. “Y, por … Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | 3 comentarios

Ni hombres ni mujeres

A la Princesa le molesta lo indecible el mostacho. “¡Es ridículo, Bowman!” Hal tercia. “Pues está muy elegante el ‘señoro’. Con un aire marcial y distinguido”. Para qué queremos más. “¡Tú t callas, amasijo de chips!”, estalla la joven. “Y … Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | 5 comentarios

Mujercitos y hombrecitas

Desde que me he convertido en un perfecto ‘mujercito’ de mi casa (o de mi nave aerospacial) Hal me trata con displicencia. Con educación, sí, pero también con mucha displicencia. A la Princesa, además, le ha adjudicado el título de … Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | 5 comentarios

Querida Princesa

Estoy solo a bordo. Hal duerme y en los altavoces suena el brindis de ‘La Traviata’. En este espantoso vacío cósmico, hasta Verdi resulta melancólico (“libiamo, libiamo ne’lieti calici che la belleza infioo-oora”, etc). No sé donde estarás ahora, Princesa. … Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | 2 comentarios

Amito de mi nave

Esto de enamorarse de una chavala con alma de hombre es lo que tiene: que acabas fregando cacharros, haciendo la colada y canturreando lo del toro enamorado de la luna por los patios de luces de toda la ‘Discovery’. “Haaaal, … Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | 2 comentarios

Consolando a la Princesa

Tras tanta intensidad, mimo a la Princesa. Le cuento cuentos, le canto nanas y le hago la manicura en los pies. Por alguna extraña razón, está obsesionada con sus pies, que son minúsculos, suaves, delicados y como de alabastro de … Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | 1 Comentario