La débil memoria del Faraón

Gallardón es increíble. Es decir, no hay dios que se lo crea (incluso cuando él cree que dice la verdad). Delirantes sus explicaciones sobre la "mafia" recientemente descubierta en el corazón del ayuntamiento (la que hacía y deshacía en las concesiones de licencias para bares y discotecas). Delirantes sus explicaciones sobre limpieza y sobre las inversiones que dice realizar en este apartado (la única conclusión posible tras sus explicaciones es que nunca se habría gastado tanto en el mundo para conseguir tan poco). Y delirantes también sus explicaciones sobre el pomposamente denominado "eje Prado Recoletos". Lo único claro en este último asunto es que el megalómano Faraón Gallardón y su arquitecto de cabecera, el prestigioso Siza, quieren enmendar la plana al "mejor alcalde de Madrid" (Carlos III) y a su arquitecto Villanueva metiendo mano al único espacio racionalista que existe en la capital de España y al único paseo interesante, desde el punto de vista urbanístico, con que cuenta Madrid. Por no hablar de que se trata de su único paisaje visualmente memorable y atractivo (al fin y al cabo, la Gran Vía sólo es un ostentoso pastiche modernista y un remedo "casta" de Nueva York al que hemos terminado queriendo porque no tenemos otra cosa y porq durante tres años fue la Avenida del Quince y Medio y desde allí partían los tranvías pal frente de la Casa de Campo. En cuanto a Rosales, su único mérito es el Parque del Oeste). Dice ahora Gallardón que quiere "devolver" los Paseos de Recoletos y del Prado a los peatones y quitar de allí coches. Tal vez por eso el ayuntamiento tapó hace bien poco los castizos adoquines que delimitaban el histórico espacio de las cuatro fuentes (con el peregrino argumento de que obligaban a los coches a frenar: una de dos, el ayuntamiento está lleno de gilipollas… o está convencido de que los gilipollas somos los madrileños). Si Gallardón quiere quitar coches, que los quite (si es que sabe donde los va a meter, q esa es otra: por no saber, ni quitar las ratas que llenan su despacho sabe). Pero que no toque ni una de las venerables piedras y jardines del bellísimo Paseo del Prado (como no sea para fijar, limpiar y dar esplendor: sacar brillo es lo que tendría que hacer Gallardón si no fuera tan sobrado… ni tan soberbio). Yo le diría al alcalde si pudiera oirme que nos respete, que respete a los madrileños y que respete nuestra memoria. El paisaje, al fin y al cabo, forma parte de ella.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a La débil memoria del Faraón

  1. xIna dijo:

    Caballero Bowman: es la primera crítica con sentido y sensibilidad que oigo hacia el Plan Especial Prado Recoletas (tal es el nombre correcto de la criaturita). No quiere decir que la comparta, no al menos al ciento por ciento, pero por lo menos tiene un argumento. Gracias por ello. 
     
    Ina

  2. Ambrosio dijo:

    Pues, hombre Ina, yo te agradeciera una ampliación de tu comentario. Sobre todo si no compartes mi crítica al cien por cien: bien pudiera estar equivocado y siempre es bueno incorporar a los puntos de vista de uno matices que se le puedan escapar. Yo lo q veo es que bajo esos mismos platanos y junto a esas mismas piedras discutieron Juan Ramón y Alberti y juntos caminaron hacia la calle del Pinar a ver a Federico en la residencia. Y q la estatua de Apolo vio desde ese mismo pedestal, privilegiada atalaya, morir a los desgraciados la noche del dos al tres de mayo de 1808 en lo q hoy es Plaza de la Lealtad. Y q Larra alternó con los elegantes de su tiempo en el mismo Salón del Prado q hoy vemos… algo más deteriorado q entonces, eso sí. Y no m atrevería a afirmar que ninguno de esos platanos no estuviera ya entonces ahí, incluso en la noche trágica del dos al tres de mayo (que hablen los botánicos). Tengo yo para mí que Madrid es una de las ciudades más maltratadas del mundo por sus habitantes y por quienes rigen sus destinos. La estética no es una ciencia desnuda: sólo es buena desde una perspectiva ética, es decir, respetando los significados de la forma. Y los Paseos del Prado y de Recoletos, en su estado actual, significan mucho. Mover un sólo adoquín altera ese significado y no necesariamente para realzarlo y revalorizarlo. ¿Conoce estas historias viejas don Alvaro Siza? ¿Las ha tenido en cuenta en cada uno de sus proyectos para la zona? Yo m malicio que no. Sé q soi pelín cursi, pero cada vez que atravieso a pie esos dos bellísimos y entrañables paseos me hablan los muertos, las generaciones de madrileños que a lo largo de los siglos han ido haciendo este paisaje tal y como hoy la vemos. ¿Y ahora, con el concurso de máquinas y dinero, lo vamos a levantar y a convertir en un plis plas en otra cosa? Ojo con lo q hacemos, por favor. Yo no digo q no haya q tocar nada. Sólo digo q a Moneo, durante todo el proceso de reforma del Museo del Prado, le he oído hablar con entusiasmo de Villanueva, del edificio de la RAE, de la historia del Claustro de los Jerónimos, de las reformas q se han hecho a lo largo del tiempo en ese lugar y de como, cuando subimos la calle Felipe IV, hacemos el mismo camino que hace 400 años llevaba al portón principal del Palacio del Buen Retiro. A Gallardón y a Siza sólo les oigo hablar del Madrid superferolítico y ultramoderno que tienen en sus superferolíticas y ultramodernas cabezotas. Usan el pasado para echarse flores sin respeto a nada y a nadie: ése es el fondo del cabreo de la baronesa. ¿Sabes que la estructura de la vieja estación de Atocha se salvó porque así lo exigió Moneo? ¿Sabes q la sede de Bankinter en la Castellana es un modelo mundial de como armonizar pasado y necesidades actuales? Si cito tanto a Moneo es porque dialoga con el pasado como pocos arquitectos en el mundo. En Prado y Recoletos aún hay piedras que tienen mucho, pero mucho q contar. Y lo menos q merecen es respeto. Gracias, Ina.

  3. xIna dijo:

    Pues esa es la parte de tu crítica que me gusta, esa exactamente, la que demuestra sensibilidad por el pasado de Madrid, por los fantasmas que habitan el paseo (pa cursi yo, ¿qué pasa?). Pero hay otra parte que es mucho más discutible. Bueno, pero antes déjame decirte que Siza también es  un arquitecto sensible con las raices propias y ajenas, y muy respetuoso con lo que en arquitectura se llama "Memoria del lugar".  Y digo esto porque parece fácil criticar una actuación de esa envergadura y con esa significación, y suponerla gratuita o superficial cuando cada decisión de proyecto lleva detrás un trabajo arduo de investigación y reflexión. Por supuesto que distintos profesionales llegarán a distintas conclusiones, pero no necesariamente equivocadas.
     
    Dicho lo anterior sólo una reflexión. ¿Qué hubiera hecho su admirado (mío también) Villanueva si le hubieran encargado la remodelación a él? ¿No hubiese tocado ni un adoquín? Creo que es justo reconocer que las circunstancias del paseo no son las mismas hoy que en el siglo XVIII ni XIX. Luego es probable que se hubiese diseñado conforme a las necesidades del momento, y puesto que las necesidades han variado tampoco parece descabellado adaptarse a las nuevas. Cuando Haussman lo hizo en París tampoco cayó demasiado bien, y mire usted.
     
     No entro a valorar la calidad del proyecto, sólo digo que parece lógico pensar que una reforma no tiene necesariamente que empeorar la calidad de un espacio; y la mayor parte de las críticas me suenan a inmovilismo rancio. Al Thyssen le sentaría de maravilla una acera ancha y que le sacasen de delante la calzada lateral del paseo. Tocar algunos árboles no es un delito. Los árboles querido amigo se pueden sustituir por otros, se plantan y crecen. Las aceras no hay manera de hacerlas crecer (las muy perras).
     
     

  4. Ambrosio dijo:

    Querida amiga InaTú tienes mucha razón en lo q dices y no tocaré ni una coma sino q enfocaré el asunto desde otro punto de vista.¿Por q comunica tan mal Gallardón? ¿Por q no se molesta en involucrar al personal? La gente, sin darse cuenta quizá, siente y vive Prado y Recoletos como algo propio. Y Gallardón, q en el fondo es un señorito ilustrado, transmite soberbia: "yo soi mu listo, yo sé de sobra lo q hay aquí y como resolverlo, asín q apartaros y dejadme pista que voi sobrao". Y, claro, el personal se le rebela. Empezando por la baronesa, q es una tía como muy de a pueblo (como yo) y q hace lo q yo haría si mi imagen tuviera el peso de la suya: cabrearme. "¿Pero dónde va este tío, en plan decorador de interiores chulito, dispuesto a arrasar el pasillo de mi casa, que estará ajado y feo, pero q es mío y contiene los recuerdos de mi vida?" Muchos sentimos las salidas de Tita como nuestras. Yo no creo q se trate de que cada uno diga como mejoraría Prado y Recoletos sino de q Gallardón y Siza demuestren al personal q conocen , aman y respetan ese espacio para mí sagrado con la misma reverencia con q lo trato yo. Porq hasta ahora, lo único q hemos entendido es que ellos son listísimos y que allí, sobre el pasado, van a cimentar el futuro. ¡Demuestre respeto, Sr Alcalde, carambas!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s